Aunque en Puerto Rico ya se han certificado diez municipios como “Dementia Friends”, es necesario replicar ese trabajo en toda la isla
“¡Que levanten las manos los que vienen de Naguabo; de Fajardo; de Loíza; de Coamo, de Toa Baja, de Vieques!…”, se preguntaba desde el podio, mientras los cientos de adultos mayores que acudieron al evento “Los 6 Pilares de la Salud Mental”, que se celebró en Bellas Artes de Caguas el viernes pasado, aplaudían con fuerza y se mostraban listos para aprender nuevas herramientas de prevención destinadas a cuidar su salud mental.
Pero, detrás de cada mano levantada hay un esfuerzo que no todos conocen: un pueblo comprometido con aportar a mejorar la calidad de vida de quienes padecen de diversos tipos de demencia, incluyendo la causada por la enfermedad de Alzheimer.
Se estima que en Puerto Rico hay sobre 80,000 personas que viven con demencia de las cuales unas 60,000 son diagnosticadas con la enfermedad de Alzheimer, que es la cuarta causa de muerte en el país. Sin embargo, apenas hay diez pueblos que han dado un paso al frente para recibir la certificación como municipios “Dementia Friends”: Caguas, Canóvanas, Carolina, Coamo, Fajardo, Loíza, Naguabo, Toa Baja, Vega Baja y Vieques. Esta iniciativa mundial, liderada en Puerto Rico por Fundación Triple-S y Dementia Friends Puerto Rico, busca generar conciencia en torno a los pacientes con demencia, educar a las comunidades y ayudar a los cuidadores a lidiar con los desafíos de atender las necesidades de quienes desarrollan esta condición.
“Aquí ha llegado gente de todos esos municipios que hemos estado impactando, y vamos por los demás. Queremos que Puerto Rico sea una isla Dementia Friends. Para eso, necesitamos el compromiso de los alcaldes de hacer el esfuerzo de convocar a toda la comunidad en su municipio para cumplir con la meta de tener al menos 600 personas que se adiestren en el tema de las demencias. Esas personas, a su vez, crean sus estrategias de acción en torno a las demencias. Esto incluye desde los niñitos que entienden la condición de su abuelito, a las entidades de servicio que empiezan a ver al adulto mayor con una mirada más sensible, más digna y de mayor acceso, hasta las políticas públicas que se generan en esos municipios”, explicó Lydia Figueroa, directora ejecutiva de Fundación Triple-S.
Lograr que esto suceda no debería ser tan complicado, pues muchos municipios ya cuentan con programas enfocados en la población de adultos mayores que podrían tomar el adiestramiento para reccibir la certificación.
“Tienen que convocar primero a sus empleados públicos que atienden las emergencias, los policías, los líderes religiosos, los líderes comunitarios, para que tomen el taller, porque esto crea una conciencia básica de lo que es el Alzheimer y promueve cambiar la manera en que la gente piensa, habla y actúa en torno a las demencias. Es mirar esa estructura gubernamental municipal de una forma diferente, porque no solamente es prestar el servicio, sino, como vimos aquí en el día de hoy, la consistencia, la educación, el cuidado del paciente, el apoyo al cuidador y los servicios de apoyo que se puedan desarrollar alrededor de ellos”, agregó Figueroa.
Herramientas vitales para los adultos mayores
En la convocatoria del viernes –organizada por Fundación Triple-S, AARP Puerto Rico y Dementia Friends Puerto Rico- una serie de expertos ofrecieron orientación sobre los seis pilares de la salud cerebral: alimentación saludable (Lcda. Ivonne Angleró); sueño reparador (Dr. Luis A. De Jesús); manejo del estrés (Lirayma Torres); estimulación mental (Dr. José Pons); actividad física (Dra. Migna Rivera); conexión y participación social (Freddy Ramírez).
Para José Acarón, director estatal de AARP Puerto Rico, este tipo de eventos es vital para dar acceso a la comunidad de adultos mayores a información valiosa para que puedan vivir mejor.
“Si queremos que la gente tome buenas decisiones, hay que darle la información necesaria para que lo pueda hacer. Y hay cosas sencillas que se pueden hacer a diario, como comer un poquito más de fruta en la parte de nutrición, moverte un poco más, no tiene que ser hacer ejercicio, simplemente levántate, muévete, haz una caminata en el mismo sitio. La parte de descansar, dormir bien, son cosas simples que tienen un gran impacto en tu calidad de vida y cómo tú vas a vivir. La conexión social es de los elementos más importantes que tenemos después de los 50 y eso es lo que promovemos en este tipo de actividades, esa conexión y apoyo que siente la gente al compartir con otros. Ese es el propósito, porque lo importante no es solo vivir más, es vivir más y mejor”, abundó Acarón.
Durante la actividad, que se celebró en el marco del Día Mundial del Alzheimer, se anunció también el inicio del programa piloto de Therapeutic Dance Improving Cognition and Emotion (TDICE) en el pueblo de Comerío. Se trata de un programa de danza terapéutica desarrollado por investigadores de la Universidad de Yale para fortalecer la cognición, las emociones y la conexión social de los adultos mayores, que en la Isla cuenta con la colaboración de Fundación Triple-S, la Universidad Carlos Albizu y Brain Peace Foundation.
“En Puerto Rico encontramos que uno de cada cuatro adultos mayores vive en aislamiento y uno de cada tres se sienten solos. Hay que tomar en consideración que sentirse solo es un sentimiento subjetivo, no importa cuántas personas tengas alrededor y que aislamiento es la ausencia de relaciones significativas y recursos, etc. Encontramos en Comerío una muestra que es bien representativa de eso para implementar este proyecto de danza terapéutica, pero la idea es que ese aprendizaje se quede institucionalizado a través de la academia para mediante la preparación de profesionales se puedan crear réplicas del modelo en otros escenarios”, dijo Lydia Figueroa.












