Delincuentes cibernéticos envían mensajes con amenazas judiciales para robar información personal
SAN JUAN, Puerto Rico — El Negociado de la Policía de Puerto Rico emitió este jueves una alerta a la ciudadanía ante una serie de correos electrónicos fraudulentos que han comenzado a circular con mayor frecuencia. En los mensajes, delincuentes fingen ser representantes oficiales de la Policía para advertir sobre supuestas investigaciones judiciales, con el fin de estafar y obtener datos personales.
Según explicó el coronel Manuel De Jesús Treskow, comisionado auxiliar en Investigaciones Criminales, los correos incluyen logotipos del Gobierno de Puerto Rico y del propio Negociado, en un intento de aparentar legitimidad. El objetivo, explicó, es crear temor en los destinatarios y forzarlos a responder o llamar a un número provisto en el mensaje.
“Los criminales están enviando documentos con logos del Gobierno de Puerto Rico y del Negociado de la Policía, para lucir lo más legítimos posibles y provocar que el ciudadano devuelva los mensajes o haga una llamada, amenazándolos con arrestarlos y/o registrarlos como delincuentes sexuales, utilizando luego la información para timarlos y robar su información”, señaló De Jesús Treskow.
Los correos suelen tener asuntos alarmantes como “Respuesta Urgente” o “CONVICCIÓN”, y acusan al receptor de estar vinculado a delitos graves, como posesión de pornografía infantil. Los mensajes también incluyen un plazo de entre 48 a 72 horas para contactar a los supuestos investigadores, bajo la amenaza de arresto inmediato.
“El Negociado de la Policía ni ninguna de sus divisiones nunca envía emails para advertir detenciones o informar de procesos judiciales por delitos de ningún tipo”, enfatizó el coronel. “Si usted recibe algún mensaje de este tipo, ignórelo. Si tiene alguna duda, comuníquese a la Línea Confidencial de la Policía al 787-343-2020, pero nunca responda estos correos electrónicos.”
De Jesús Treskow advirtió que responder a estos correos puede tener múltiples consecuencias, incluyendo la instalación de virus en los dispositivos electrónicos, el robo de credenciales bancarias o la exposición a amenazas directas. Por ello, insistió en que el público no debe interactuar con este tipo de mensajes bajo ninguna circunstancia.

