Te invito a una nueva forma de ver, entender y vivir… hasta en la intimidad
Por Dra. Carmita Laboy
Para Soy Silver
Durante más de dos décadas me hice una pregunta cuya respuesta lo cambió todo: ¿de dónde surge el pensamiento que provoca una emoción y una conducta que se repite… incluso en la intimidad?
Porque no es casual. Se graba en la mente y en el corazón. Se instala y se convierte en rutina. Una rutina que para muchos y muchas termina siendo detestable y que, con el tiempo, provoca insatisfacción y disfunciones sexuales —como falta de deseo, excitación u orgasmos— hasta el punto de evitar o renunciar a la vida sexual. Entonces, aparece ese famoso: “no tengo ganas; no siento nada”.
Ese espacio íntimo que debería ser liberador, placentero y profundamente satisfactorio, muchas veces queda condicionado por pensamientos que no cuestionamos, emociones que no entendemos y conductas que simplemente repetimos.
Tras más de veinte años investigando, encontré la respuesta: no es la conducta, es el origen del pensamiento. A ese hallazgo lo llamé “El Truco de la Buena Vida”. Una trilogía de bienestar basada en tres fundamentos científicos: la Teoría Cognitivo-Conductual Cíclica, la Física Cuántica y la Teoría del Desdoblamiento del Espacio y el Tiempo. Un modelo disruptivo que explica algo poderoso: no reaccionamos a la vida, la anticipamos.
Y en esa anticipación está el bienestar. Todo el bienestar. Sí, también el sexual.
Entiende quién eres realmente:
No eres solo cuerpo. Eres 33% materia (lo que percibes a través de los sentidos), 66% no materia (energía, onda, información) y 1% energía infinita. Y ese 1% es la clave: te permite recibir información 0.5 segundos antes de actuar. A eso le llamamos pensamiento. Pero, en realidad, no pensamos; recibimos información anticipativa que el cerebro decodifica para luego ejecutar.
Vives en dos tiempos a la vez:
Uno perceptible: días, horas, semanas, pasado, presente y futuro. Y otro imperceptible, continuo y simultáneo. Ese tiempo ocurre en intervalos de dos segundos uno, de forma constante, y en 122 minutos durante el sueño REM (Rapid Eye Movement). Ahí ocurre el intercambio de información. Ahí se anticipa lo que luego vives. Por eso dormir bien no es un lujo… es parte del Truco.
Tus capacidades cuánticas:
Todos somos seres cuánticos y contamos con capacidades inherentes. De ellas, tres son claves:
- Observar:
El observador cambia lo observado. Lo que observas y te incomoda, se transforma. Lo que observas y te da bienestar, se perpetúa. También en la intimidad: sin culpa, sin roles, sin deber. - Entrelazamiento:
Todo está conectado. Las partículas que se unieron no se separan por distancia o tiempo. Esto permite pensar la intimidad más allá de lo físico: como conexión que trasciende tiempo, espacio y estado emocional. - Posibilidades:
Antes de materializarse, todo es posibilidad. La física cuántica describe ondas que colapsan cuando son observadas. Por eso, lo que eliges observar es lo que conviertes en tu realidad.
La pausa necesaria:
Antes de continuar, haz una pausa. Pon en suspenso todo lo que has aprendido dentro de lo que llamo el “sexo comercial”: juguetes, pastillas, cremas, pornografía, fetiches, tríos, swingers, entre otros. No se trata de juzgarlo. Se trata de reconocerlo. Porque promete mucho, pero repite lo mismo. Por un momento, suéltalo. Y atrévete a descubrir tu sexualidad desde otra perspectiva: la de la ciencia, la de tus capacidades, la de un bienestar que no se compra… se anticipa.
El giro disruptivo:
Aquí es donde todo cambia. No se trata de hacer más, se trata de hacerlo distinto. Se trata de anticipar bienestar. De activar esa versión tuya que no ves, pero que ya sabe. La que no duda. La que no teme. La que reconoce la mejor solución potencial posible para todo en tu vida, incluyendo la sexual. Porque el placer no es solo físico. Es pensamiento, emoción y conducta alineados en un ciclo que se repite para bien. Y cuando ese ciclo se ordena, la experiencia deja de ser promedio y se vuelve extraordinaria.
Para reflexionar:
¿Y si el bienestar no se busca, se anticipa? ¿Y si el placer no ocurre, se crea sin importar la edad? ¿Y si dejaras de repetir lo conocido para empezar a vivir lo posible? Eso es disfrute disruptivo. Y a eso te invito: a una nueva forma de ver, entender y vivir… hasta en la intimidad.

La autora es una experimentada educadora, investigadora y terapista sexual. Dirige experiencias de turismo de bienestar cuántico de forma presencial y virtual, para más información puede llamar al 787-989-0188.

