Esta condición es mucho más frecuente en adultos mayores debido a la pérdida de densidad ósea
Los años, esos que llegan sin que nadie los llame, sumado a la mala postura a la hora de estar sentados o haciendo trabajos que ameriten doblar la espalda por largas horas, son factores de primer nivel para que el ser humano desarrolle la llamada “joroba de oficina” o “chepa” en el área superior de la espalda cercana al cuello.
Tal condición se denomina en el área de la salud como la hipercifosis dorsal, que no es otra cosa que la distinción de la curvatura normal de la mitad superior de la columna, dado un aumento de la curvatura lateral del segmento formado por las vértebras torácicas o dorsales.
Esta condición, en sus inicios, se forma de a poquito y no suele ocasionar dolor por sí misma. Básicamente, es el propio cuerpo, que con el pasar de los años y con la rutina de trabajar horas y horas sentados, va generando tal curvatura debido a que la espalda no es lo suficientemente fuerte para soportar las cargas que demanda el día a día laboral o rutinario.
Un artículo publicado por la clínica de fisioterapia Rozalén ubicada en Madrid, España, destaca que tal condición es mucho más frecuente en adultos mayores, aunque también la pueden presentar jóvenes, incluso niños, aunque suele ser más frecuente en las mujeres que en los hombres.
En los adultos mayores, la pérdida de densidad ósea o la osteoporosis puede ser un factor de primer orden para la aparición de la condición, dado que las vértebras se van degenerando progresivamente con el pasar de los años, de manera natural, lo que hace que aumente esa curvatura dorsal.
Algunos casos, la condición es congénita, aunque en la gran mayoría se debe a un estilo de vida sedentario, con posturas mantenidas durante largos periodos de tiempo y falta de actividad física y entrenamiento con cargas.
Y aunque, de ordinario, se trasluce en un problema estético, generalmente tener una columna débil, incapaz de soportar fuertes cargas diarias, podría dar paso a otros problemas que sí generan dolores musculares en los hombros y la espalda.
Especialistas explican que el problema no es solo estético: altera la alineación de la columna, sobrecarga músculos y debilita la musculatura profunda del cuello y la espalda.
En muchos casos, la mayoría, suelen ser asintomáticos, pero las personas con hipercifosis en estado avanzado, pueden padecer dolor en la parte central de la espalda, sensación de fatiga, mayor sensibilidad y percepción de rigidez en la columna, debilidad y pérdida de masa muscular de la musculatura e, incluso en casos muy graves, puede producir hasta dificultades para respirar.
¿Cómo prevenirla?
El portal UHN_Plus Salud destaca que la actividad física o el ejercicio, es fundamental en su prevención y que es clave para mantener una espalda fuerte que pueda soportar la carga del día a día sin sufrir dolor.
Ofrece además tres ejercicios avalados por la evidencia para prevenirla:
- Retracción cervical:
Llevar suavemente el mentón hacia atrás sin inclinar la cabeza. Fortalece músculos profundos del cuello. - Apertura de pecho contra la pared:
Estira pectorales acortados y mejora la alineación de hombros. - Remo con banda elástica:
Refuerza la musculatura dorsal y estabiliza la escápula.
Los expertos recomiendan combinarlos con pausas activas cada 45-60 minutos, ajuste ergonómico del escritorio y pantalla a la altura de los ojos.
Como sea, recuerda que siempre debes consultar primero con un fisioterapeuta para llevar a cabo aquellos ejercicios que se adapten a tu condición.

