El alcalde de San Juan, Miguel Romero, entregó hoy la Llave de la Ciudad al cantante español en reconocimiento a su trayectoria
A lo largo de más de 60 años de carrera artística, Raphael Martos ha recibido innumerables premios y reconocimientos. Pero el de hoy, fue especial. El artista fue honrado con la entrega de la Llave de la Ciudad, de manos del alcalde de San Juan, Miguel Romero, un reconocimiento que, aseguró, lo llenó de emoción.
“Creo que es el día más feliz que yo he tenido hasta ahora. No solamente es el premio que te dan, sino cómo te lo dan, cómo te lo dedican, cómo lo vendéis. Para mí, Puerto Rico es muy especial, porque durante muchos años de mi historia artística, siempre ha sido la ciudad por la que empezaba mis giras, siempre empezaba por aquí y luego continuaba por toda América. Y últimamente, se ve que voy recogiendo velas, es la ciudad en la que yo termino mi gira y luego vuelvo a España. Así llevo 1,500 años, porque no nos vamos a engañar, yo soy antes de Colón. Pero qué maravillosa mañana, muchas gracias. No me esperaba tanto, la vida es maravillosa conmigo, y a partir de ahora, mucho más”, fue parte del mensaje de Raphael tras recibir el merecido homenaje.
El cantante, que se presentará en concierto este domingo, Día de las Madres, en el Coca-Cola Music Hall, dijo además, que espera seguir regresando a la Isla, pues retirarse de los escenarios no está en su agenda.
“Seguiré viniendo, con su permiso, a Puerto Rico, para que sea mi despedida siempre… pero no me retiro. Mientras mi voz siga ahí, yo voy a seguir cantando. Porque no sé hacer otra cosa, ni quiero tampoco hacer otra cosa. Y seguir teniéndolos a ustedes de público, de amigos, como lo tuve en su época con Hernández Colón, un queridísimo amigo de toda la vida. Ahora, contigo…” dijo, señalando al alcalde de la Ciudad Capital.

A la Ceremonia de Reconocimiento, que se celebró en la Sala Capitular de la Casa Alcaldía, asistieron los exgobernadores Sila María Calderón y Alejandro García Padilla, así como el Comisionado Residente en Washington, Pablo José Hernández. También estuvieron presentes el Cónsul General de España, Josep María Bosh Bessa, el exalcalde de San Juan, Jorge Santini, los hijos del exgobernador Rafael Hernández Colón, José Alfredo y Juan Eugenio Hernández Mayoral y la primera dama de San Juan, Maritere González.
El alcalde Miguel Romero fue el orador principal del evento, en el que repasó los lazos históricos y culturales que unen a España con Puerto Rico, incluyendo “la sensibilidad con la que vivimos nuestras emociones, el valor que le damos a la familia y nuestra pasión compartida por la música y el arte”.
“Dentro de ese puente vivo entre España y Puerto Rico, Raphael ocupa un lugar singular. Por décadas, ha sido conexión con nuestras raíces hispánicas, desde la primera vez que pisó suelo borincano un 8 de enero de 1968. En una de esas primeras visitas conoció al gobernador de Puerto Rico, Rafael Hernández Colón, quien era entonces presidente del Senado. Desde esa época, comenzaron una amistad cercana y duradera. Así lo reconoció el mismo Hernández Colón en su mensaje durante el homenaje que le hizo el Senado de Puerto Rico a Raphael el 13 de junio del 2002. El exgobernador expresó las siguientes palabras: ‘Raphael ha sido alguien que atesora el valor de la amistad y la palabra’. En ese mismo discurso, comparó la fuerza interior de Raphael con la firmeza de la ceiba puertorriqueña, evocando así la profundidad de su carácter y la intensidad de su vida artística. Transcurridas más de dos décadas de ese mensaje, las palabras del exgobernador siguen vigentes. Raphael sigue teniendo los mismos tres amores y los mismos valores: su familia, su carrera y su público. Han pasado décadas, han cambiado los tiempos, han surgido nuevas generaciones y sin embargo, Raphael permanece. Permanece vigente, permanece admirado, permanece querido, permanece inmenso”, expresó el alcalde como parte de su discurso.
En un aparte con la prensa, el cantante español reiteró su amor por la Isla y la alegría de volver a interpretar sus éxitos musicales frente al público boricua. “Estoy feliz, feliz, feliz”, expresó antes de despedirse.

