Colocaron por primera vez a Puerto Rico en una Copa del Mundo de la FIFA, tras un desenlace dramático en el Premundial de Concacaf
Puerto Rico ya es mundialista en fútbol. Y no es una frase menor. Por primera vez en su historia, el país ha logrado clasificar a una Copa del Mundo de la FIFA en cualquier categoría, un hito que alcanza la selección femenina Sub-17 y que marca un antes y un después para el desarrollo de este deporte en la isla.
La clasificación no llegó desde la comodidad, sino desde la tensión de un escenario que se definió en los minutos finales de la jornada. En el Premundial Sub-17 Femenino de Concacaf, Puerto Rico aseguró su boleto al Mundial de Marruecos 2026, a celebrarse del 17 de octubre al 7 de noviembre en el presente año, al finalizar como el mejor segundo lugar de grupo, en una combinación de resultados que mantuvo al equipo al borde de la clasificación hasta el cierre.
Con 6 puntos y una diferencia de +7, el conjunto boricua se posicionó por encima de selecciones como Costa Rica (+3) y El Salvador (+4), manteniendo vivas sus aspiraciones hasta el desenlace de los otros partidos del grupo. Al minuto 81 del encuentro entre México y Costa Rica, con ventaja de 2-0 para las mexicanas, el escenario comenzó a inclinarse a favor de Puerto Rico.
Las jugadoras boricuas, desde la grada, seguían el partido conscientes de que el boleto mundialista estaba a minutos de concretarse. Para que la clasificación no se diera, era necesario un empate o victoria de Costa Rica ante México, además de una victoria de El Salvador sobre Canadá por una diferencia de seis goles, escenarios que no se materializaron.
Con esos resultados, Puerto Rico aseguró su lugar como uno de los equipos clasificados al torneo, completando así una de las páginas más importantes en la historia del deporte nacional.
La clasificación representa la culminación de un proceso que se ha venido construyendo durante años, con avances sostenidos en la estructura del programa, mayor exposición internacional y una nueva generación de jugadoras que ha elevado el nivel competitivo del país. A diferencia de ciclos anteriores, en los que el equipo se quedaba a las puertas de lograr el boleto, esta vez Puerto Rico logró completar el camino y asegurar su espacio en el escenario mundial.
Durante la fase clasificatoria, el conjunto boricua mostró solidez en todas sus líneas, combinando orden táctico, efectividad ofensiva y una identidad clara en el terreno de juego. Más allá de los resultados, el equipo evidenció madurez competitiva y la capacidad de responder en momentos determinantes, factores que terminaron siendo claves para concretar la clasificación.
El logro adquiere una dimensión mayor al tratarse de la primera vez que Puerto Rico, en cualquier categoría o rama, alcanza un Mundial de fútbol. Durante décadas, tanto el programa masculino como el femenino habían intentado sin éxito dar este paso, lo que convierte esta clasificación en un acontecimiento histórico para el deporte puertorriqueño y en un punto de referencia para el crecimiento del fútbol en la isla.
Más allá del resultado inmediato, la clasificación también proyecta el desarrollo del fútbol femenino, considerado uno de los deportes de mayor crecimiento en Puerto Rico en los últimos años. Este boleto no solo valida ese progreso, sino que posiciona al país en un nuevo escenario competitivo a nivel internacional.
Con este resultado, Puerto Rico deja de ser una aspiración dentro del fútbol mundial y pasa a formar parte de su escenario más importante. La historia, que durante años se escribió desde la búsqueda, ahora comienza a escribirse desde la presencia.

