El bongocero de El Gran Combo de Puerto Rico honra el legado de su padre con un tema muy especial
El percusionista boricua Francisco “Kako” Bastar nació con unas habilidades musicales, las cuales desarrolló y perfeccionó desde su adolescencia, lo que a su vez le permitió codearse y pasearse de tú a tú con la realeza de la música latina que se abría paso en la ciudad de Nueva York desde la década del 1950. Sin lugar a dudas, fue pilar y propulsor del género que explotó en las calles neoyorquinas entre los 60-70 y que fue bautizado con el nombre de salsa.
Sus pasos, sus aportes, tras 32 años de su muerte en 1994, ahora son recogidos en un tema especial que compuso su hijo, el bongocero de El Gran Combo de Puerto Rico, Richie Bastar. Con “Mambo pa’ Kako”, procura honrar la memoria de su padre y su legado para actuales y futuras generaciones.
“Se lo debía a mi padre, a mi familia. A mi abuela y a mi mamá. Hace varios años tenía este tema en la mente, pero no había sacado el tiempo para grabarlo, para hacerlo realidad. Pero ya este año lo pude hacer. Es honrar a mi padre”, dijo Bastar, quien produjo la grabación, cuyo arreglo comparten Ceferino Cabán y Bastar.
Cabán grabó el piano y además fungió como director musical. Pedro Pérez fue el bajista, Sammy García participó en la conga, maracas y el coro, Richie Bastar en el bongó, campana, timbal y güiro. Los trompetistas fueron Julito Alvarado y Joselo Ruiz, a su vez Eliud Cintrón y Jorge Díaz se destacaron en los trombones, Josue Urbina grabó el saxofón barítono y Gerardo Rivas trabajó en el coro.
El tema, que fue grabado por el ingeniero de sonido Rolando Alejandro y grabado en el Rolo Estudio, ya comenzó a sonar en todas las plataformas musicales y emisoras radiales.
Un poco de historia
Kako Bastar se destacó desde niño como un bailarín de plena y bomba. Su madre tuvo la visión de matricularlo en el Conservatorio de Música, en donde estudió música formal. A los 16 años (1952) emigró a Nueva York, pero ya en Puerto Rico había hecho música junto a su amigo Rafael Cortijo. A los 17 años, en Nueva York, comenzó a tocar para la orquesta de Arsenio Rodríguez, la mejor cotizada de la ciudad. También tuvo actuaciones y grabaciones junto a figuras prestigiosas de la música latina de los años 50-60 como Mongo Santamaría, Machito Grillo, Charlie Palmieri, Tito Puente, Joe Quijano y Louie Ramírez, entre otros.

En 1955, Kiko Bastar organizó su primera orquesta, en la que fungió como conguero, timbalero y bongocero, y se ganó el respeto del público bailador de Nueva York, Puerto Rico y Panamá. En 1958 grabó dos discos 78 rpm con el sello SMC de la compañía Alegre Records, propiedad de Al Santiago. Géneros bailables como la pachanga, el mambo, el son montuno y el guaguancó, fueron punta de lanza en la música que desarrolló y presentó el artista.
En 1961 se convierte, junto a Charlie Palmieri, en director del proyecto Alegre All Stars que unió a figuras de la talla de Ray Coen (piano), Bobby Rodríguez (bajo), Frankie Malabé (conga), Louie Malabé (vibráfono) y Chivirico Dávila (voz), entre otros. Al mismo tiempo fue propulsor de nuevos talentos para el sello Alegre, contribuyendo a lanzar a la fama a muchas figuras musicales que hoy se han destacado en el ambiente.


