El cantautor panameño hizo un repaso de los momentos buenos y no tan buenos que marcaron su relación con el músico boricua
Aunque ya había expresado su tristeza por la inesperada partida de Willie Colón, hoy Rubén Blades acudió nuevamente a sus redes sociales para hacer un emotivo repaso de lo que fue su relación profesional con “El malo del Bronx”, en el que incluyó sus altas y sus bajas.
El cantautor panameño que conformó un junte histórico con el músico boricua, recordó en su relato el momento en que vio por primera vez a Colón en un escenario junto a Héctor Lavoe y se convirtió en su fan. Asimismo, contó cómo fue su último encuentro, hace dos años.
“Recuerdo perfectamente la última vez que lo vi, el 3 de abril del 2023, en el velorio de nuestro amigo y colega, el bongosero Jorge “Georgie” González.Estaba conversando con José Massó y su esposa Divina cuando sentí una mano en mi hombro. Me volví y allí estaba Willie. Si a mí me sorprendió verlo, el resto de la gente presente casi se desmaya al vernos juntos. Contrario a lo que quizás algunos esperaban, nuestra conversación fue cordial. Y es que, a pesar de los pesares que existían y existirán, ambos siempre respetamos lo que hicimos y las experiencias por las que atravesamos durante esos seis años y seis álbumes juntos, creando direcciones musicales inéditas hasta ese momento, en un género colmado de inconmensurables talentos”, narró el autor e intérprete de “Ligia Elena”.
Blades también explicó, una vez más, el por qué de esa separación que no permitió a sus fanáticos volver a verlos juntos en un escenario. Pero insistió en que sus diferencias no fueron capaces de borrar el legado que construyeron juntos dentro del género de la salsa.
“Sobre nuestras diferencias personales, diré que estas existen y existirán en todo tipo de relación. Todo ser está compuesto por una compleja mezcla de emociones. Nuestra personalidad presenta numerosas facetas, que en ocasiones se complementan y en otras se contradicen. La gente se divorcia, pero sigue queriendo a sus hijos y nunca olvida los momentos buenos compartidos. Aunque nadie es del todo bueno o del todo malo, nuestra tendencia es generalizar y demonizar, y por eso para muchos resulta imposible aceptar o comprender que se puede reconocer lo positivo de una persona y a la vez rechazar lo que consideramos negativo en su actuar”.
“A pesar de los pesares, mi admiración por Willie y mi respeto por su trabajo jamás desaparecerán, y nunca permitiré que el odio forme parte de nuestra pasada relación. Este es el aspecto que considero importante destacar: la providencial unión de dos jóvenes músicos, uno de New York vía Puerto Rico y el otro de Panamá, que lograron presentar y consolidar en canciones de salsa mensajes de unidad y posibilidades, de verdades, solidaridad y esperanzas al mundo entero, recibiendo un masivo apoyo popular, especialmente en países de habla hispana”, añadió.
Por último, Blades agradeció a Colón por todo aquello que los ha hermanado eternamente.
“Hoy, una nueva generación dice presente y cultiva la semilla que juntos sembramos hace casi cinco décadas atrás. Hoy, cuando la tarea de reivindicar la identidad y justa posibilidad de nuestra cultura luce más urgente que nunca, nuestro trabajo, hecho con amor, cariño y fe, aún contribuye a promover el ideal panamericano que siempre defendimos y que nos hermana eternamente, a pesar de los pesares. Descansa en paz, Willie Colón y, te repito lo que siempre digo: ¡gracias Willie! Usted no está muerto, compadre. Al contrario; ahora es que Usted comienza a vivir”.
A continuación, la publicación completa de Rubén Blades:

