Emma Colón Zayas, Fabiola Méndez y Maribel Delgado le hicieron honor al título del espectáculo “Tres Mujeres, tres estrellas … del cuatro puertorriqueño”
Leonor Mulero
Para Soy Silver
La sabrosura, majestuosidad y versatilidad del cuatro puertorriqueño brillaron el domingo pasado en la Sala Sinfónica Pablo Casals, gracias a las manos virtuosas de tres mujeres boricuas. Emma Colón Zayas, Fabiola Méndez y Maribel Delgado, todas reconocidas a nivel nacional e internacional, embarcaron a la audiencia en un viaje de ritmos y culturas musicales que incluyeron piezas de la tradición boricua, del repertorio clásico y de su propia cosecha.
Fue una emotiva y divertida celebración del talento de la mujer cuatrista y del cuatro como instrumento nacional puertorriqueño que ha ganado prominencia a nivel mundial. Guiadas por el trío de manos duchas, las cuerdas se volvían nostálgicas, acariciadoras, traviesas, gozosas; eran expresiones de la amplitud de las posibilidades del instrumento boricua.
Con el espectáculo “Tres Mujeres, tres estrellas … del cuatro puertorriqueño”, Pro Arte Musical abrió su temporada 2026-2027, la cual marca el aniversario 95 de la institución. La conmemoración abarca la llegada del maestro Pablo Casals a Puerto Rico en la década de 1950, explicó la presidenta Myrna Rivera previo a la presentación en el Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré. Nuestro país le debe el Festival Casals, la Orquesta Sinfónica y el Conservatorio de Música a los esfuerzos de Casals, exilado chelista español de madre puertorriqueña con origen catalán.
Entre los asistentes al espectáculo estuvo el cantante Danny Rivera, cuyas palabras sobre la excelencia y belleza de la música del cuatro en manos de mujeres fueron leídas al público conmovido.
Las cuatristas comenzaron con la guaracha “El Flamboyán” del compositor puertorriqueño Plácido Acevedo. Prosiguió la orocoveña Colón Zayas con la interpretación de la samba “Casa Forte”, de Edu Lobo, cultivador de ritmos brasileños como la bossa nova. Luego tocó el fox trot estadounidense “Cuerdas de oro”, del cuatrista Nieves Quintero.
Emma Colón Zayas trajo el sabor boricua del “Capullito de alelí”, de nuestro Rafael Hernández. Algunos parecían bailar en las sillas con la melodía afrocubana “¡Qué rico el mambo!, del músico cubano Dámaso Pérez Prado. La cuatrista se apoda artísticamente “Mujer de madera”, a raíz de la composición del mismo nombre que le compuso su hermano, Edwin Colón Zayas, para retratar la trayectoria de la talentosa intérprete del noble instrumento hecho de madera.
Las tres virtuosas se juntaron para tocar la danza “Lo que quiero ser (Añoranza)”, del compositor Rafy Escudero. Los instrumentos cuatro, tiple y bordonúa compartieron protagonismo con la voz melodiosa de la también compositora y actriz yaucana Mónica Plácido.
Fabiola Méndez, natural de Caguas y radicada en Boston, interpretó varias de sus composiciones. Comenzó con “Cielo campesino”, con la letra de Noelia Guzmán Sáez. “Bomba pa’ la diáspora” alude a su experiencia de vida como parte de la diáspora y su conexión con Puerto Rico. “Maestra madera” se inspira en las muchas enseñanzas de ese material, incluida la vez en que su cuatro “se craqueó” a causa del frío tras mudarse a Estados Unidos, dijo riéndose.
Esta virtuosa de la interpretación y la composición, que es muy conocida a nivel internacional, ve el cuatro, “no solo como un instrumento, sino como el sonido de Puerto Rico”. Méndez, quien fue discípula de Delgado, destacó que Delgado y Colón Zayas han sido su inspiración desde sus años de formación. “Yo quiero ser como ellas”, contó sobre lo que pensó la primera vez que las vio tocar con maestría el instrumento con el que dan gloria a Puerto Rico.
Maribel Delgado, natural de Camuy, comenzó con un clásico: “Chello Suite No. 1 mG”, del compositor alemán Johann Sebastian Bach. Lo que le ganó la ferviente ovación de pie fue el “Medley – Clásico Boricua”, que incluyó favoritas pegajosas como “Cumbanchero”, “Preciosa” y “El Zorzal”. Continuó con “Matambú”, del dúo Strunz (Costa Rica) y Farah (Irán).
Delgado, fundadora de la primera escuela virtual de cuatro, contó que tuvo una relación bien cercana con su abuela, quien le regaló su primera guitarra. Haberla perdido en el 2023 la llevó a componer una pieza que incluirá en su próximo disco, parte de la cual adelantó a la audiencia.
La velada no pasó por alto al gran cuatrista Maso Rivera, cuyo énfasis en la educación musical, sobre todo del cuatro, es parte de su gran legado.
Hacia el final del espectáculo, las tres estrellas boricuas del cuatro volvieron a unirse para tocar con picardía “El Barrilito”. El cierre fue un homenaje al seis chorreao, baile que ha sido orgullo del campesinado puertorriqueño.

