La noche del sábado se cantó y se bailó salsa de la buena en el Coca-Cola Music Hall
San Juan– El salsero puertorriqueño Tony Vega celebró sus 50 años de trayectoria musical con el concierto “49 + 1: Medio Siglo de Salsa Romántica”, ayer, sábado, en el Coca-Cola Music Hall, donde ofreció una experiencia nostálgica que conectó profundamente con su público.
La velada dio inicio con una introducción audiovisual que dio paso a un recorrido cronológico por su historia musical. Como referencia a sus inicios, Tony Vega subió a escena con un bigote falso, recordando el estilo que lo caracterizó en los primeros años de su carrera y añadiendo un toque humorístico que fue recibido con entusiasmo por los salseros. Desde los primeros acordes de “Cosquillita” y “Feo Pero Sabroso”, hasta temas como “El Cuarto”, el público reaccionó de inmediato conectando con cada interpretación, evidenciando la conexión generacional con el artista.
A lo largo de la noche, Vega llevó a los asistentes por las distintas etapas de su carrera, interpretando un repertorio de aproximadamente 25 éxitos que marcaron su trayectoria como “Yo Me Quedo”, “Lo Mío Es Amor” y “Si Me Miras a los Ojos”. Cada interpretación fue coreada de principio a fin por un público completamente entregado a la experiencia musical. Además, temas icónicos como “Ella es” “Esa Mujer”, “Aparentemente” y “Déjame Soñar” elevaron la energía del recinto a su punto más alto, haciendo imposible no echarse una bailadita.
Momentos especiales como el medley en honor a Willie Rosario y los visuales históricos, incluyendo la recordada firma de su contrato en 1987, aportaron un elemento emocional importante al espectáculo. La participación de Alex D’Castro también fue uno de los puntos destacados de la noche, en la interpretación de “Mi Iglesia”. Asimismo, otro momento especial llegó con el homenaje de José Manuel Ruiz Molina, quien rindió tributo al legado de Willie Colón con su interpretación de “Idilio de Amor”, añadiendo un instante de nostalgia a la velada.
Acompañado por su orquesta, compuesta por destacados músicos puertorriqueños bajo la dirección de José Manuel Ruiz Molina, Tony Vega ofreció un espectáculo de alto nivel que reafirmó su vigencia y relevancia en la industria musical. La producción general por parte de Juan R. Ward Cid, para la casa productora de Alexandra Fuentes, cuidada en cada detalle, integró cambios de vestuario, contenido visual y una ejecución musical sólida.
El cierre del espectáculo estuvo marcado por una improvisación musical con solos de percusión de Edwin Clemente, Gerardo Gabriel y Gerardo Rivas, acompañados por intervenciones de Alex D’Castro y Tony Vega, lo que llevó el concierto a una potente despedida entre aplausos y ovaciones.

