
¡AHORA ES QUE ES!
Mildred Tirado Vázquez
PERIODISTA
A veces gastamos en mil cosas sin pensarlo, pero cuando se trata de nosotras, lo pensamos demasiado
A veces las oportunidades llegan disfrazadas de algo tan simple como un anuncio en redes sociales.
Uno de esos días “escroleando” en Facebook —dándole pa’rriba con el dedito a la pantalla del celular— el algoritmo, que ya me tiene bien leída, me lanzó esta invitación: “Redes sociales para emprendedores 55+, en el Centro Empresarial de Carolina. Taller presencial libre de costo”.
Y pensé: ¿por qué no? Allí fui a parar, con sombrilla en mano, la mañana de un lunes en que una vaguadita no nos quería soltar.
Confieso que la atracción era más por curiosidad de dar una vuelta por el centro urbano, donde tuve mi primer trabajo en el periódico regional Todo Carolina. Mi mente voló a aquellos años en que el ruido de los carros y la gente formaban parte del tecleteo de un reportaje. ¡Qué mucho ha cambiado!
Llegué a la cita faltando varios minutos para empezar el taller. Éramos apenas seis, buen número tomando en cuenta la lluvia. Entonces apareció Tere Montes, “Doña Tere”: Silverpreneurs, social media coach, la experta en el tema. Simpática y directa.
Aquellos seis gatos nos fuimos multiplicando hasta llegar a la treintena. Un grupo interesante y diverso.
A mi lado, una señora en cuya cuenta de Facebook comparte actividades que se celebran en la Isla. En otra mesa, una mujer que cada vez que visita una oficina o una tienda se convierte en imán para que la gente le cuente su vida, así que aprovecha para compartir mensajes positivos en su página. Un abogado, un asesor financiero, dueñas de negocios, maestras artesanas… la lista fue creciendo.
También estaban quienes ven estos talleres como una oportunidad para aprender y socializar más allá del emprendimiento. ¡Somos más y no tenemos miedo!
¿El taller? ¡Recomendado!
Esa misma semana, y gracias a otro anuncio en redes sociales, fui una de las cientos de personas en el Coliseo Guillermo Angulo para matricularme en uno de los más de 100 cursos que se ofrecerán en Carolina.
“Hay que madrugar porque eso se llena”, me dijeron. Así que madrugué —al menos eso juraba— y llegué a las 6:00 de la mañana. ¡Pero unas doñitas me ganaron y llegaron a las 2:00 a.m.!
En el proceso conocí a una muchacha veterana en estos cursos. Esta vez tomará tres: uno de yoga (“hay que aprender a estar relax”), uno de diseños en foam —en el que seré su compañera— y otro de planificación de eventos. De los anteriores, contó, ha sacado sus chavitos vendiendo.
Curiosamente, mientras escribía esta columna me topé con el siguiente mensaje: “Recuerda que invertir en ti siempre será la mejor decisión”. ¡Cuán cierto!
A veces gastamos en mil cosas sin pensarlo, pero cuando se trata de nosotras —de aprender, crecer o reinventarnos— lo pensamos demasiado. No seamos macetas con lo que puede hacernos avanzar. Aprender siempre suma. Y cuando el conocimiento viene acompañado de comunidad, inspiración y nuevas oportunidades, vale todavía más.
Porque algo quedó claro entre talleres, lluvia, madrugones y conversaciones de fila: hay mucha gente con ganas de echar hacia adelante. Gente que no se rinde. Gente que no se queda quieta. Gente que decidió que la edad no es freno, sino gasolina.
Las oportunidades están ahí: en municipios, organizaciones y centros comunitarios. Solo hay que hacer algo sencillo… pero valiente: salir, buscar y atreverse. Porque si algo he confirmado en este proceso es: nunca es tarde para empezar, pero siempre es demasiado temprano para rendirse.
Así que recuerda… ¡Ahora es que es!
La autora es graduada en Comunicaciones, con estudios conducentes a una maestría en Relaciones Públicas. Trabajó por 34 años en los principales medios de prensa escrita de Puerto Rico como reportera, editora y directora.

