
EL TRUCO DE LA BUENA VIDA
Dra. Carmita Laboy
EDUCADORA, INVESTIGADORA Y TERAPISTA SEXUAL
De esta comprensión nace mi legado, dedicado a quienes anhelan estar bien, incluso en la intimidad
Yo no quería volver a escribir… Y aquí estoy, eligiéndolo otra vez, porque hay algo que entendí, que necesita ser dejado: un legado.
Hubo un momento en mi vida en el que decidí detenerlo todo por no ser parte de ciertas estadísticas, y me encerré. No por miedo; por decisión. Me quité de todo. Quería entender. Y en ese silencio, volvió a tomar fuerza una pregunta que me acompaña desde el 2003: ¿De dónde surge el pensamiento que provoca una emoción y una conducta que se repite? Porque si entendemos eso, lo cambiamos todo.
Durante más de 20 años, esa pregunta ha guiado mi vida profesional como sexóloga, investigadora y educadora. Surgió en la academia. La trabajé en la práctica. La observo en otros y en mí. Porque hablar de sexualidad es hablar de conducta, pero también de emoción y de pensamiento. Sin bienestar, no hay placer pleno.
Fue en ese encierro donde decidí volver a investigarla con la misma rigurosidad de siempre. Revisión de literatura, análisis y disciplina. En fin, con la rigurosidad de la ciencia. Como si estuviera desarrollando una nueva disertación doctoral. Pero, esta vez, desde la experiencia. Y fue ahí donde encontré la respuesta. Una respuesta que no solo explica, sino que transforma:
El pensamiento no se crea, se recibe. Y cuando observas, todo cambia. Ese pensamiento que recibimos —incluso cuando pretendemos disfrutar nuestra intimidad— provoca una emoción y una conducta que se repite. Para bien o para mal.
De esta comprensión, nace mi legado: El Truco de la Buena Vida. Dedicado a quienes anhelan estar bien, incluso en la intimidad. Como experiencia de turismo de bienestar y como formación para profesionales en salud y conducta humana (train the trainers). Porque el bienestar no es solo individual, es compartido, enseñado, replicado.
El Truco de la Buena Vida se sostiene en comprender que recibimos información anticipativa de manera constante, y que esa información, cuando se encuentra con un pensamiento benevolente, genera bienestar, incluso en la intimidad. Es una relación clara: información anticipativa + pensamiento benevolente = bienestar.
Y ese bienestar tiene una manifestación directa en nuestra vida íntima, porque el placer, el deseo y la conexión no se fuerzan. Se permiten y se disfrutan. Cuando hay bienestar, hay apertura. Cuando hay apertura, hay posibilidades. Y cuando se conquista la satisfacción, se vive una vida sexual más plena, más consciente, creada desde el bienestar.
También aprendí que, mientras menos interfieres, mejor fluye. Y eso aplica tanto a la vida como a la intimidad. Por tanto, y luego de más de dos décadas de búsqueda, puedo decirlo con certeza: el bienestar no se improvisa; se anticipa. El bienestar íntimo, también.
Ese es el legado que quiero dejar. No como teoría. No como discurso, sino como una forma de vivir y de sentir. Porque trascender no es solo existir. Es ser publicado, propagado y perdurado. Es dejar algo que pueda ser encontrado,pero, sobre todo, vivido.
Si al leer esto algo en ti hizo sentido, aunque no sepas explicarlo, ¡ya empezaste!
La autora te invita a ser parte de la “Experiencia Vivencial: El Truco de la Buena Vida” (presencial y online). Para más información, llama a la Dra. Carmita Laboy al 787-989-0188.


Parecería truco pero no lo es…
Gracias por compartir y generar bienestar.