Durante su reciente visita a Puerto Rico, el enólogo frances François Miquel, explicó el origen de los vinos L’Oratoire des Papes, Ogier y Château Gassier
La diversidad de suelos de Châteauneuf-du-Pape, las variedades de uva y la tradición del valle del Ródano y rosados de Provenza fueron parte de los temas que abordó François Miquel, director general de L’Oratoire des Papes y Ogier, durante su visita a Puerto Rico la semana pasada.
Coordinada por B. Fernández & Hnos., la presentación reunió vinos de L’Oratoire des Papes, Ogier y Château Gassier, casas vinculadas al grupo AdVini. El encuentro tuvo como punto de partida el origen de los vinos y las decisiones que intervienen en su elaboración. A través de estas casas se exploró el concepto de terroir: la interacción entre el suelo, el clima, las variedades de uva y el trabajo humano que contribuye a definir la identidad de un vino.
Con raíces que se remontan a la adquisición de una primera parcela en 1880 y fundada por Léonce Amouroux en 1926, L’Oratoire des Papes cumple un siglo de historia este año. Su trayectoria está ligada a Châteauneuf-du-Pape, denominación del sur del Ródano donde conviven suelos de cantos rodados, arenas, areniscas rojas y fragmentos calizos. Estas diferencias influyen en el comportamiento de la viña y en el carácter de los vinos.
La casa elabora tanto tintos como blancos. En su tinto L’Oratoire des Papes, la Grenache ocupa el papel principal, acompañada por Syrah, Cinsault y Mourvèdre. El blanco combina Grenache Blanc, Bourboulenc, Clairette y Roussanne, y se elabora con uvas procedentes de terrenos calizos y arenosos. Su vinificación y crianza incluyen depósitos de concreto y barricas de roble, con trabajo sobre lías, las levaduras que permanecen después de la fermentación y contribuyen a la textura del vino.

Ogier: una mirada al norte y al sur del Ródano
Fundada en 1859 y establecida en Châteauneuf-du-Pape, Maison Ogier permite ampliar la conversación hacia distintas denominaciones del valle del Ródano. Su trabajo considera las variaciones de suelo de cada zona y adapta la crianza a las características de los vinos.
Su portafolio incluye vinos de Côtes du Rhône y denominaciones del sur como Gigondas y Côte-Rôtie. En los tintos del norte, la Syrah tiene un papel central. Esta amplitud geográfica permite examinar cómo cambian los vinos dentro de una misma región y cómo el clima, las uvas y la crianza intervienen en esas diferencias.
Château Gassier: rosados al pie de Sainte-Victoire
El recorrido continuó en Provenza con Château Gassier, situada al pie de la montaña Sainte-Victoire, cerca de Aix-en-Provence. La casa trabaja con viñedos certificados en agricultura orgánica y elabora blancos y rosados bajo las denominaciones Côtes de Provence y Côtes de Provence Sainte-Victoire.
Entre sus vinos se encuentra Le Pas du Moine, cuyo blanco se elabora con Vermentino, mientras que el rosado combina Syrah, Grenache, Cinsault y Vermentino. Para esta línea, la casa realiza vendimias nocturnas y utiliza sus depósitos históricos de concreto, con el propósito de preservar la frescura de la uva. Su elaboración aporta otro ángulo a la presentación: el papel de la cosecha y la vinificación en la expresión de los blancos y rosados provenzales.

Para todos los gustos y presupuestos
En un aparte con Soy Silver, le preguntamos a François Miquel qué vino nos recomendaría si quisiéramos impresionar a un grupo de amigos con una buena botella, pero no contamos con un presupuesto impresionante.
“Eligiría Héritage Côtes du Rhône, un vino frutal con profundidad, un final lindo y suave, que se puede disfrutar con o sin comida. Pienso que es un vino de gran valor, que provee una gran experiencia a cambio de su precio”, respondió el experto.
No obstante, apuntó que su favorito, el que compartiría en su hogar con sus amistades, sería un tinto o blanco del sello L’Oratoire des Papes Châteauneuf-du-Pape, “porque me encanta su estilo, su frescura y su buen balance; se trata de tradición y autenticidad, y al mismo tiempo es muy moderno porque hemos añadido nuevas técnicas de vinificación para que sea más liviano, con notas florales muy lindas de oler y beber en una copa”.
Miquel cuenta con formación en enología en Montpellier y estudios de maestría en comercio de vinos y bebidas espirituosas en Dijon. Tras trabajar con Gérard Bertrand en Languedoc, asumió en 2013 la dirección general de L’Oratoire des Papes y Ogier. Su trayectoria reúne experiencia en elaboración, gestión y proyectos de enoturismo vinculados con la gastronomía.

