Los asistentes al máximo evento de golf en la Isla, también podrán disfrutar de la acción en el World Baseball Classic
Un hierro despega desde el tee mientras, a pocos metros, una pantalla gigante proyecta el turno al bate de Puerto Rico en el Clásico Mundial. El aplauso se mezcla. El silencio del green convive con el grito de “¡vamos, Puerto Rico!”. Esa es la imagen que define la edición 2026 del Puerto Rico Open.
Desde el próximo jueves 5 al domingo, 8 de marzo, el torneo regresa al Grand Reserve Golf Club, antes conocido como Coco Beach, sede estable del evento desde 2008 dentro del calendario oficial del PGA Tour.
Este año el concepto tiene nombre propio: “El swing que nos une”. No es una frase decorativa. Es una decisión estratégica. En plena efervescencia del World Baseball Classic, el torneo habilitará pantallas gigantes para que los asistentes puedan seguir los partidos de Puerto Rico sin abandonar la experiencia del golf. No se trata de competir con la pasión nacional, sino de integrarla.
El regreso de Rafa Campos
Aunque el field oficial aún no ha sido anunciado en su totalidad, la presencia confirmada de Rafael “Rafa” Campos le da identidad inmediata al evento. Campos no es solo un competidor; es el punto de conexión entre la vitrina global del PGA Tour y el orgullo local que camina los fairways de Río Grande.
El golfista puertorriqueño llega al torneo local en un momento clave de su temporada 2026 dentro del PGA Tour. Tras un arranque que él mismo ha reconocido como distante de sus expectativas, con pocos cortes superados y resultados por debajo de lo proyectado, Campos enfrenta semanas determinantes que inciden directamente en su estatus competitivo rumbo a 2027.
En ese contexto, el Puerto Rico Open adquiere un significado especial. No solo por tratarse del evento en casa, sino porque representa una oportunidad de reconectar con el entorno que históricamente le ha servido como impulso emocional.
“El año pasado no pude estar porque surgió la oportunidad de jugar un torneo grande y fue una tremenda experiencia. Pero me hace mucha falta jugar frente a los boricuas y la gente que me ha apoyado desde el principio”, sostuvo Campos en entrevista reseñada por NotiCel, al referirse a su regreso al evento.
El componente emocional no es menor. El propio jugador ha reconocido que competir lejos del país, en medio de una temporada exigente, puede generar sensación de aislamiento cuando los resultados no llegan con la frecuencia deseada.
“Me siento un poco solo cuando no veo los resultados que quiero, porque estoy loco por sentir el apoyo de Puerto Rico para recargar mis baterías de confianza y seguir mejorando”, dijo también a NotiCel.
La fiesta no se queda atrás
A toda la emoción deportiva se suma el espectáculo artístico, que da inicio una vez finaliza el torneo. El jueves estarán en tarima Dj Iván Robles y la banda de rock Ron Ley; el viernes habrá merengue en la voz de Melina León; el sábado hará lo propio Joseph Fonseca; y el cierre, el domingo, estará a cargo de Pleneros de La Zafra.
Las entradas ya están disponibles a través de Ticketera, abriendo el acceso a una experiencia que combina élite competitiva, música, ambiente familiar y sentido de pertenencia. Este fin de semana, el swing no será solamente un gesto técnico. Será una metáfora colectiva.

