El artista uruguayo celebró la herencia musical africana durante su concierto en el Coca-Cola Music Hall
Por Leonor Mulero
Para Soy Silver
Ritmos uruguayos y boricuas compartieron escenario durante la presentación en San Juan en la que el cantautor Jorge Drexler celebró los tambores y otros instrumentos de percusión de origen africano atesorados en su nativo Uruguay y la Isla del Encanto.
Drexler, quien deleitó a casa llena en el Coca-Cola Music Hall el pasado sábado con su nuevo disco “Taracá”, explicó que este nombre es la onomatopeya del sonido del tambor chico uruguayo. Significa “estar acá” o “tar acá”.
El disco exalta, entre otros, el candombe, un baile tradicional uruguayo que la UNESCO declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Los tamboristas mostraron a la audiencia la diferencia entre los sonidos del tambor chico y el tambor grande, bajo la guía simpática de Drexler, que puso a reír a la audiencia.
La obra discográfica cuenta con la colaboración de artistas como la urbana puertorriqueña Young Miko, quien canta con Drexler “Te llevo tatuada”. El disco fue grabado en Uruguay, excepto por esta canción que se trabajó en Puerto Rico. Contó con la asistencia de dos productores de la artista boricua.
Young Miko no estuvo presente, pero la audiencia escuchó “Te llevo tatuada” y otras piezas como “Toco madera” y “El tambor chico”. Con Drexler vino un impresionante equipo musical y vocal procedente de Madrid, donde el uruguayo reside. La contrabajista y compositora Alejandra López impresionó con su maestría poética en el bajo y su voz melodiosa. También la cantante y compositora Miryam Latrece con su acompañamiento en la milonga flamencada con que homenajearon al maestro del flamenco Enrique Morente.
Drexler ha recibido varios premios Grammy y el Oscar por la canción “Al otro lado del río” de la película “Diarios de motocicleta” sobre el revolucionario Che Guevara.
Un momento emotivo del espectáculo fue el tributo al recién fallecido Rubén Rada, conocido como el Rey del Candombe, porque logró el reconocimiento internacional de esta música uruguaya de origen africano. Drexel cantó “Cuando yo me muera”, la melodía que años atrás Rada compuso y quería que se tocara en ocasión de su muerte. Con esta canción el pueblo uruguayo ha llorado y despedido a este genio musical de raíces africanas.
“Lo mucho que le debemos a África”, apuntó Drexler sobre la inmensidad de la aportación de las poblaciones oriundas de ese continente.
Comentó que en Uruguay se toca también la plena desde hace unos 60 años, como legado de Puerto Rico. En su caso, ha tenido oportunidad de aprender bomba, plena y reguetón durante sus visitas para sus conciertos aquí. Mencionó la similitud demográfica entre Puerto Rico y Uruguay: 3.1 habitantes aquí y 3.5 en su país natal.
“La música de Puerto Rico está por todo el mundo”, incluso en lugares como Copenhague, declaró el uruguayo. Agradeció al público la asistencia a su espectáculo, dada la conocida importancia de la Isla como plaza musical a nivel mundial.
Con la energía y la sabrosura acostumbrada, Los Pleneros de la Cresta subieron al escenario con panderos y güiros para tocar y cantar junto a Drexler. El grupo, que ha interpretado la plena por el mundo gracias al Tour “Debí Tirar más Fotos” de Bad Bunny, sumó emoción a la entusiasta audiencia de la tarima sanjuanera.
El público se empeñó en quedarse y Drexler obedeció a la exigencia. Compartió musicalmente datos sobre las represiones, muchas violentas, que la música africana ha sufrido desde los tiempos de la colonización europea hasta el presente en las Américas. Por ejemplo, le sucedió al tango en Argentina que han querido pasar por blanco, y al reguetón en Puerto Rico, “que ahora se baila en todo el mundo”, comentó el artista.
“¡A mover ese culo!”, convocó Drexler.

